Protección en las redes sociales. Equivocando el tiro

ProtecciónTodos sabemos que las redes sociales representan un reto. Y más cuanto hablamos de menores. La protección es fundamental. Hace tiempo fui a una charla sobre seguridad y redes impartida por la policía. Mi asombro fue cómo pedían a los menores que se protegieran subiendo de fiestas por lo que pudiera pasar en el futuro. Me asombró, sinceramente, pues yo siempre he creído que la víctima no es culpable de serlo y aunque se exponga nadie tiene obligación de hacerle daño. Y más en una época en la que estamos sobreexpuestos. Desde ese momento empecé a trabajar en la idea de que la sociedad tiene que cambiar y aceptar que no somos perfectos y ya que nuestra vida está expuesta que hay valores que están obsoletos. Y realmente siempre lo estuvieron, pero ahora hay menos margen para la hipocresía.

¿Por qué digo esto? Siempre creí que las redes tienen la potencialidad de hacernos libres. Nos permiten llegar a sitios y a gente que no serían accesibles de otra forma. Los Early adopters como yo entenderéis a lo que me refiero. Pero, en el caso de seguir juzgando de esta forma, la libertad se va a convertir en una esclavitud que ríete de cualquier capítulo de Black Mirror.

Y Clan TV empeoró el camino

Pues, todas estas alarmas saltaron de nuevo hace unos días. Estaba viendo el canal infantil de Clan, de Televisión Española, cuando lanzaron un consejo en la misma dirección. Resoplé, entre hastiado e indignado, pero nada me hacía esperar que eso iba a empeorar. La adulta del grupo exponía el caso del tío de una de las menores. Al parecer ese hombre subió una foto de una despedida de soltero que llegó a las manos de su jefe y casi le despiden por ello. Y ya. Nadie se cuestiona la perversión de aquello.

Con esto queda claro lo que quiero decir. Si seguimos esos consejos caducos  sobre protección volveremos a un estilo de ley seca en la que la diversión quedará escondida, casi clandestina, mostrando una cara a la sociedad perfecta las 24/7. Imposible y demencial. Por no decir que el jefe que espere eso no va a encontrar a nadie a su gusto porque ni él mismo es así. Todo caduco, añejo y además saltándose unas cuentas leyes laborales me da a mí.

Me parece bien que se quiera fomentar la protección a los menores de su presencia en la red, pero habrá que trabajar con la sociedad a la vez. Creo que ya basta de crear más víctimas y de asumir lo que nos toca si queremos que las redes sean una herramienta de libertad y no unos grilletes virtuales. Toca un cambio de valores. No toca seguir metiendo miedo. El futuro lo elegimos ahora, así que más vale que nos paremos a reflexionar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *