La transición como paralizador de la transición

La transición como paralizador de la transición

Alguna vez he escrito sobre las resistencias al cambio. Es habitual, y me incluyo a mí mismo, esa tendencia que tenemos a agarrarnos a la zona de confort aunque nos esté ofreciendo menos confort de lo esperado por el nombre. Siempre he pensado que los miedos y la ansiedad son dos elementos de este parón. De hecho, una de las psicotrampas de la acción de Nardone, el aplazamiento, corrobora mis pensamientos. La transición de un estado a otro es un camino de rosas. Es decir, tiene espinas,

La transición. No tan bonito como parece

Leyendo muchas guías de autoayuda, y a gurús fabulosos que ofrecen el maná del éxito, no se entiende por qué tan poca gente inicia los cambios. La transición deseada presenta un gran premio ¿Qué nos detiene? La propia transición. Aunque suene retorcido, esa es la verdad. Imaginemos que queremos ir de fin de semana a un lugar que está a 700 km. de casa. ¿Qué nos detendría? Las horas en coche o transporte público, el hacer la maleta, el calor, el organizarnos, con quién dejar a los niños o mascotas (si no vienen). Parece que hay mil cosas que nos separan de ese destino deseado.

Todos esos elementos llevados al estado emocional, como se ve en el siguiente gráfico, son los que convierten un proceso de transición en un reto en sí mismo. Hay que estar preparado para todas las piedras del camino.

transición

¿Mejor como estamos?

En ningún momento quiero decir que esta deba ser la excusa para no cambiar. Al contrario, creo que el cambio es positivo. Como señalé, evitarlo por evitarnos esto es una trampa que le hacemos a nuestra mente. ¿Qué hacemos? Lo único que nos queda es ser consciente del viaje, e ir identificando por los momentos que pasamos. Eso no es que lo vaya a hacer más fácil, pero sí más digerible porque seremos conscientes de lo que nos pasa y nos llevará a evitar actuar haciéndonos sentir peor.

Si yo sé que tengo que dejar un paso porque me está generando mucha ansiedad, o miedo lo puedo asumir. Lo puedo trabajar y mejorar. Lo podré afrontar. O si sé que estoy un poco sobre excitado por lo que sea y estoy menos sociable tendré herramientas para avisar a mi entorno y que no sufra mi vida social. La clave está en la consciencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *