Existencialismo en el aula

Existencialismo en el aula

Desde hace tiempo impera la creencia de que el alumno tiene que ser el centro del proyecto educativo. No podría estar más de acuerdo con esa observación, pero siempre hay un pero. Si queremos otorgar esa dimensión en el sistema educativo tiene que ser bien. Y la mejor manera de comenzar es formándose. Algo que, por desgracia, no siempre ocurre.

Lo segundo que tendría que darse es coherencia. Es muy bonito poner al alumno como eje central, pero si lo hacemos de manera en la que nosotros somos los únicos actores que decidimos cuáles van a ser los elementos que le harán bien erramos el camino. Seremos como los déspotas ilustrados. Todo para el alumnado pero sin el alumnado.

Existencialismo y existencialistas

Lo primero que tenemos que saber es qué implica poner al alumno como centro. Desde el siglo XIX varios autores de la filosofía nos han proporcionado las herramientas para poder acometer esa tarea. Desde Nietzsche, Kierkegaard, Husserl , Derrida, Sartre, etc. No son pocos los autores que han escrito sobre la corriente existencialista que es la que más nos puede ayudar a poner el ojo en el alumnado.

existencialismo¿Por qué existencialismo?

De todas las visiones, el existencialismo rompe y con mucho la barrera entre el mundo del profesional y del alumno. Las creencias y emociones del segundo se toman en serio aunque no coincidan con la del primero. Esta corriente rompe con el principio de la objetiva como eje central de Descartes, asumiendo que cada persona entiende el mundo desde un punto de vista único e igualmente verdadero.

No implica caer en el relativismo, sino en comprender al otro. La vida de cada uno nos ha hecho comprender la realidad de forma diferente. Y vivirla de forma diferente por supuesto. Si intentamos obligar a alguien a hacer algo que no comprende o va en contra de lo que cree, el conflicto está asegurado. Esto explica por qué urge que los educadores rompan la brecha generacional para empatizar con sus alumnos y no hacer un juicio generacional que les etiquete.

Existencialismo y respeto al otro

Desde el existencialismo el respeto a la forma en la que el otro vive algo es un mandamiento. No se puede juzgar porque las emociones no tienen una lógica a la que adscribirse. Por supuesto la figura del educador es la que tiene mayor conocimiento de las posibilidades que va a tener ese alumno si toma decisiones incorrectas, pero no podemos tomarlas por ellos. Enseñarles a caminar es más correcto.

Muchas veces se toman decisiones, y no hablo de las disciplinarias, sino bienintencionadas, que poco bueno hacen por el alumno. Sobre todo aquellas que rompen con la personalidad que esta construyendo este, y más aún cuando no se le ve sufrir. Hemos creado un ideal de felicidad que no tiene que ser compartido por otro. Ahí no tenemos la verdad porque no la tiene nadie. Obligar a ser de una forma a alguien que ni lo pide ni lo necesita es un error mayúsculo.

 

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